Han pasado muchas cosas un 9 de junio. Trabajos, regresos, conocimientos, abandonos. La que me lleva más en estos momentos a la memoria no es ni siquiera un 9 de junio, aunque debería serlo: es de un 8 de agosto. El pasado 8 de agosto.
Día de publicar podcast. Día de crisis laboral, como casi todos, luego de aguantar 17 llamadas en la jornada de una jefe extremadamente intensa. Y alguien me dice "me dicen que el podcast quedó con un error". Un podcast que casi no se puede grabar, que por poco me toca editar a mí, que me ganó un regaño porque alguna otra tarea imposible quedó en el tintero por tratar de sacarlo. Ahí no di más y presenté la carta de renuncia.
Hoy, 10 meses después, de los cuales 9 se han ido sin empleo, me arrepiento profundamente.
Burnout: según la Organización Mundial de Salud, se trata de un síndrome ocupacional que resulta del estrés crónico en el trabajo. Se caracteriza por tres dimensiones:
- Sentimientos de drenaje de energía o extenuación.
- Distancia mental incrementada del trabajo, o sentimientos de negatividad o cinismo relacionados con su trabajo.
- Eficacia profesional reducida.
Llevo 9 meses sin un empleo formal. En un par de ellos tuve un empleo freelance que me permitió pagar las cuentas en su momento. Por ahora sobrevivo gracias a mis padres, que me apoyan para poder pagar la cuota del apartamento; si no, estaría en la calle. O trabajando en un call center, y quemado.
El burnout que tuve (que tengo) se pasó del tema laboral a otros aspectos de la vida. Hoy en día no tengo ni siquiera una sensación positiva para nada. Todo lo que me rodea es rencor y mal ánimo. Alguien me dirá que "hay que vibrar alto para que te lleguen cosas positivas": que se joda. Que vibren los celulares, a mí no me contratan por vibraciones. Ni por buena vibra. A mí no me contratan, punto.
He hecho de todo antes de que me digan que por qué no he hecho nada. He buscado puestos de gerente y de junior. He trabajado en mi salud mental, religiosa, espiritual, física, las energías, la mar en coche. Nada. He hecho freelances y no me han pagado porque aparentemente mi labor es "insuficiente". He buscado ayuda de amigos, profesionales, enemigos, y nadie da con la clave. Han tardado meses en rechazarme, han tardado 16 minutos (cronometrados). No sé qué pase, seguramente ya me jodió la parca y mi futuro solo esté manejando Uber.
He tenido que tomar decisiones dolorosas. Hay gente que he querido a la que tuve que dejar de lado, porque no merece esto. Hay cosas que tenía listas para hacer (Argentina me esperaba), pero sin dinero no las he hecho. He tratado de volver a Dios, pero me da tono ocupado. He hasta abierto mi curiosidad hacia otras manifestaciones, que aparentemente tienen menos éxito que una pedrea en la Nacional para tumbar al rector.
Solo me queda esto. Desquitarme con un teclado de un computador que ya van dos veces que está a punto de morir, pero es la única herramienta que me queda para seguirme presentando. Para hacer videos que verán 10 personas, porque ni siquiera eso. Toda la vida quise ser invisible, que nadie me joda y que me dejaran hacer mis cosas en paz. Ahora solo quiero que alguien me vea y diga "sí, este es el tipo que necesitamos" para poder trabajar en algo que justifique mis 38 años de vida, 12 de experiencia laboral, 4 de experiencia en mis labores. ¿Lo habrá? Cada vez hay menos esperanzas. Y cada vez siento que lo único que quedó después de quemarme fueron cenizas. Eso soy. Cenizas.